Escrita entre 1713 y 1714 por el célebre Club Scriblerus —formado por Jonathan Swift, Alexander Pope, John Arbuthnot y otros ingenios del Londres literario—, esta novela satírica constituye una de las parodias más afiladas de la erudición vacía y de las manías culturales de su tiempo.
A través de la vida del inefable Martinus Scriblerus, hijo de un padre devoto del saber mal entendido, los autores construyen una farsa memorable sobre los excesos del racionalismo, la superstición y la moda intelectual. Educado según los métodos más absurdos, alimentado con dietas extravagantes y privado de todo contacto con el sentido común, Martinus crece hasta convertirse en un prodigio de insensatez, un erudito de lo inútil, un espejo cómico de la cultura europea.
Capítulo tras capítulo, el Club Scriblerus satiriza tanto a los adoradores de las «nuevas ciencias» como a los guardianes de las viejas supersticiones. En sus páginas resuenan el tono burlón de Los viajes de Gulliver y la ironía elegante del Siglo de las Luces: una crítica feroz, pero también divertida, a la vanidad humana y a la eterna tentación de confundir la sabiduría con la necedad ilustrada.