Guiados por un libro de autoayuda, Laura y Julián, una pareja de inexpertos
atracadores de bancos, se atrincheran en la cámara acorazada junto con 46 rehenes,
aproximadamente. El comisario Manzaneda se hace cargo de la negociación. A
primera vista, parece que llegar a un acuerdo resultará fácil y rápido, pero la solución
se irá complicando poco a poco del modo más inesperado.
Aunque Fernando Lalana confiesa que esta divertida y musical comedia está pensada
como «teatro para leer (en voz muy alta)», el texto se acompaña de un manual de
instrucciones inicial, con diferentes propuestas para tratar de sacarle un buen
provecho en el aula. Y como colofón, un compendio de consideraciones, comentarios
y anécdotas teatrales que ojalá sirvan para sembrar en el corazón de los lectores más
jóvenes la semilla del interés por el arte dramática.